¿Qué es un pedibus?

Un pedibus es un grupo de niños que caminan al colegio acompañados de uno o más adultos.

Suena simple, y lo es, ese es parte del encanto de los pedibuses. Puede ser tan informal como dos familias haciendo turnos para llevar caminando a los niños cada día, o tan estructurado como una ruta con puntos de encuentro, un horario de paso por parada y un calendario rotatorio de voluntarios entrenados o profesionales.

Una variación de los pedibuses son los bicitrenes, en los cuales los adultos supervisan a los niños que van montados en sus bicicletas al colegio. La flexibilidad de los pedibuses los hacen atractivos para comunidades de todos los tamaños y con necesidades distintas.

En múltiples estudios científicos que se han llevado a cabo, los padres a menudo aluden a cuestiones de seguridad como una de las razones más importantes por los cuales son reticentes a permitir que sus hijos caminen al colegio. Proporcionar esta supervisión adulta, especialmente en niños de educación primaria, puede ayudar a disminuir estas preocupaciones en familias que viven en una distancia adecuada para caminar o ir en bici al colegio, o bien en aquellos que no pueden prescindir del coche pero pueden dejar a sus hijos en un aparcamiento habilitado para ello desde el que completar el camino de forma saludable.

La estructura del pedibus dependerá de los intereses de la comunidad, de los objetivos y de los recursos disponibles. Se puede, en línea con nuestra filosofía, empezar sencillo, con unas pocas familias interesadas y una necesidad de organización mínima. Así se rompen barreras, se van acumulando habilidades y trucos, y si después más familias se quieren unir, se puede organizar un proyecto más estructurado y con objetivos más ambiciosos para conseguir que más niños caminen. Los dos enfoques son valiosos y cada uno tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

¿Por qué poner en marcha un pedibus?

Una gran variedad de estudios muestran que cada vez son menos los niños que caminan y van en bici al colegio, y más los que lo hacen en vehículos motorizados. Los que lo hacen, cada vez lo hacen más con la supervisión directa de sus padres u otros familiares, sin la oportunidad de compartir el camino con otros niños de su edad y de aprender a desenvolverse con autonomía en su entorno más cercano. A su vez, existe una tendencia creciente de más niños en riesgo de sobrepeso por la poca actividad física que desarrollan. Cambiar los comportamientos de los niños y los padres requiere de soluciones creativas que sean seguras y divertidas a la vez. Poner en marcha un pedibus puede ser ambas cosas a la vez.

En esta búsqueda por encontrar maneras de hacer el camino al colegio más seguro, más divertido y más apropiado a los contextos actuales, las comunidades de todo el mundo están encontrando que los pedibuses pueden marcar la diferencia.

Este texto es una traducción libre de la página http://www.walkingschoolbus.org/ correspondiente al programa estadounidense Safe Routes to School.

¿Es una modalidad nueva?

El pedibus, autobús caminante, o walking school bus en su acepción anglosajona, es una herramienta utilizada por comunidades escolares de diversos países desde hace casi dos décadas. El concepto fue inventado en Australia en 1992 por David Engwicht y fue implementado en el Reino Unido por primera vez en 1998. Desde entonces, los pedibuses se han hecho muy populares, especialmente en Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos, el Reino Unido y algunos países de Europa.

Los pedibuses no siempre han tenido el mismo éxito, pero hoy en día la tecnología de Trazeo permite resolver algunos de los problemas a los que se han enfrentado con más dificultad las comunidades que los han puesto en marcha, como la comunicación en tiempo real entre los miembros del grupo, la información sobre la participación o no de los niños cada día, el poder conocer la posición del grupo mientras éste está en marcha, y la introducción de refuerzos positivos para los participantes.

Estas son algunas de las páginas internacionales relacionadas con los pedibuses: