¿Qué es la disciplina positiva para niños?

¿Qué es la disciplina positiva para niños?

La disciplina positiva es una forma efectiva de educar a los niños que está basado en el respeto mutuo, el cariño y la comprensión, ésta favorece el desarrollo emocional de los niños y refuerza los vínculos afectivos entre los padres e hijos. 

Este tipo de disciplina es mucho más que un estilo educativo, también está basado en la forma de vivir y de criar a los niños, esta se basa en el respeto mutuo entre los padres y los hijos y que pone el acento de una crianza y educación afectuosa. 

¿Qué es la disciplina positiva para niños?

Disciplina positiva para niños en la educación 

La disciplina positiva aparece desde hace muchos años y es una alternativa diferente a la educación tradicional, el término “disciplina» tiene mala fama por estar relacionado con situaciones negativas y con modelos educativos que se alejan del respeto y de los gustos de los niños.

La disciplina punitiva: es un estilo de educación que está basado en el castigo y la imposición que no tiene en cuenta las necesidades del niño y se basa en el miedo, el niño en la mayoría de los casos actuará por temor, pero no comprenderá que es lo que ha hecho mal y tendrá efectos negativos en la disciplina del niño, provocando así resentimiento, rebeldía, entre otros sentimientos negativos.

La ausencia de la disciplina: este es el punto contrario al anterior que se caracteriza por excesividad permisiva o ausencia de disciplina, en este caso el niño hará lo que quiera y sin la supervisión de los adultos, por lo que respetara a sus padres ni a otras personas, entre las consecuencias negativas a esta disciplina están la desmotivación, la falta de autoestima, frustración, etc. 

La disciplina positiva: sin duda esta es una de las alternativas más efectiva, ya que es un recurso educativo sano, que procurará la felicidad y el bienestar de los niños, gracias a ella los menores podrán ser responsables y autónomos en sus decisiones, siempre y cuando se basen en el respeto mutuo, el respeto al hijo, los padres y otras personas cercanas, sin duda alguna es una disciplina que se aleja de la excesiva autoridad y la excesiva permisividad, además se basa en la colaboración, el respeto y el afecto. 

Principios en los que se basa la disciplina positiva 

La disciplina positiva se basa en la comunicación, el entendimiento mutuo y en la empatía, esto requerirá un clima familiar positivo y respetuoso, al mismo tiempo disfrutará de las relaciones familiares y los vínculos afectivos. A continuación los principios en los que se basa un educación positiva y respetuosa:

Amabilidad y firmeza: debe centrarse principalmente en el equilibrio y alejarse de la autoridad excesiva y permisiva, por lo que será necesario que tanto los padres como los profesores sean firmes pero amables al mismo tiempo. 

Respeto mutuo: en el caso de la disciplina positiva se respetan las diferentes necesidades del niño, pero también la de los adultos, se tratará principalmente de escuchar a los niños y comprender lo que sienten al momento de gestionar esas emociones y mostrarles cómo comportarse de forma respetuosa. 

Conexión y vínculos afectivos: la disciplina positiva requiere conexión emocional, esta favorece el desarrollo afectivo del niño y refuerza el vínculo con sus padres.

Como padres hacer sentir a nuestros hijos seguros es una prioridad, en el caso de nuestro hogar es recomendable instalar sistemas de protección efectivos y aprender a duplicar llaves como una técnica de cuidado y aprendizaje.